viernes, 6 de julio de 2012

La preparación del soporte para dorar

Una vez organizado el material que vamos a utilizar, comenzamos a trabajar en el dorado. El primer paso es preparar el soporte en el que se va a aplicar.


Para ello deberemos igualar la madera, sellando las juntas abiertas o taponando los agujeros que pueda tener. Una vez pulida y limpiada (conviene emplear un algodón empapado en alcohol para eliminar los restos de grasa, polvo o diferentes impurezas que pueda tener) la superficie a dorar, comenzaremos con la imprimación.

- La imprimación: Para poder aplicar la imprimación, primero debemos tener los siguientes elementos:

  • Un vaso de agua
  • Dos cucharadas soperas de cola
  • Una cucharada de pintura al agua, no importa el color siempre y cuando no sea muy oscuro. Se empleará para saber el lugar en el que hemos aplicado la imprimación
Mezclamos el agua, la cola y la pintura en un bote para aplicar varias capas de imprimación. Cada capa se aplicará en direcciones cruzadas y opuestas, dejando secar tras cada aplicación y lijando antes de darle la siguiente capa. El objetivo es crear una superficie uniforme, por lo que el número de capas dependerá del material en el que vayamos a aplicar el dorado, ya que cada material necesita un mayor o menor número.


- El aparejo: Existen dos opciones, se puede comprar una masa ya hecha como el Acuaplast o alguna parecida, o la podemos realizar nosotros mismos. En caso de decantarse por la segunda opción, deberemos tener los siguientes elementos:

  • Emplaste
  • Cola blanca de carpintero
  • Agua
  • Aceite de oliva o linaza
  • Antes de la restauración. Con el estuco o
    aparejo dado en las
    zonas a dorar.
    Después de la restauración

Si vamos a crear nuestro propio aparejo, echaremos en un recipiente tres cucharadas soperas de emplaste y una de cola blanca. A continuación añadiremos un poco de agua y removeremos hasta lograr la textura deseada, añadiendo más agua en caso necesario. La pasta debe estar en su punto, ni  muy diluida ni muy dura. Una vez la mezcla este en el punto deseado, añadiremos unas gotas de aceite que, además de ofrecer una textura más suave, nos ayudará a la hora de aplicarlo.


El aparejo ha de aplicarse en cinco o seis capas y, al igual que en la imprimación, cada capa ha de ser aplicada en direcciones cruzadas y opuestas formando una X. Entre cada aplicación ha de esperarse media hora, aunque si no se está totalmente seguro de que está seco es recomendable esperar un poco más. Para finalizar, deberemos coger una lija de grano fino y lijar la superficie.

- El bol: Es una pasta en la que se mezcla tierra de Armenia y agua o cola, normalmente de color rojo, que se aplica como última capa antes de dorar. Esta pasta sirve para adherir el pan de oro. Tan solo se emplea si doramos al agua, en caso de decantarnos por la técnica del Mixtión, usaremos una pintura al agua de color rojo inglés.

Para crear el bol debemos disolver 10 gramos de cola de conejo en 200 ml de agua, lo dejamos reposar y después lo calentamos al baño María. A continuación le añadimos agua tibia en la proporción 1/1, es decir una medida de agua por una medida de pasta. Lo mezclamos bien y lo dejamos reposar durante una noche.

Para garantizar una correcta adhesión del bol sobre la superficie a dorar, debemos limpiar la superficie con agua limpia antes de aplicarlo. Después volvemos a calentar el bol al baño María y aplicamos una capa fina antes de dejarlo secar durante seis horas o más. 

Si notamos que la capa aplicada se descascarillea o agrieta, debemos remover el bol con papel de lija muy fino y volver a aplicarlo. 

En total debemos aplicar tres capas, dando seis horas de margen a cada aplicación. Una vez aplicadas todas las capas, usaremos una cuchilla de afeitar para raspar ligeramente el bol y lo frotaremos después con un trapo o con el lado áspero del papel de estraza. Debemos esmerarnos en esta última limpieza, ya que el menor grano de impureza que exista acabará rayando el dorado cuando le pasemos la piedra de Ágata. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario